Dicha

He aprendido que la dicha es tangible, es divina, y es valiosa He sabido que la dicha vale más por no merecerla He visto que la dicha es paciente y virtuosa ¡Cuánta dicha la mía! Qué valiosa eres tú, mi dicha, cuando no te merezco Qué asombrosa eres al despertar mi gratitud.